Cada día miles de personas de diferentes culturas y razas se desplazan de casa al trabajo y del trabajo a casa, el llamado Commuting, en la red de tranvías de Boston, la más antigua de América. Las composiciones, casi como graffiti en una pared, reflejan la vida cotidiana y muestran instantes de viajeros anónimos durante sus trayectos, desayunando, leyendo o sencillamente mirando por la ventana. Los cuadros están realizados en mortero y acrílico sobre lienzo, con influencias de imaginería y diseño actual, y un guiño de colores vibrantes al comic y la moda.